Neumáticos Julián, 70 años sobre ruedas
La empresa, la cual surgió a principios de los años 50, ha sufrido una constante evolución hasta la primera década de este siglo
Entregada desde hace más de 60 años al mundo del automóvil, Neumáticos Julián es una pequeña empresa familiar ubicada en el centro de la ciudad alicantina de Elda. Con más de seis décadas dedicándose a la venta y reparación de neumáticos, el lavado de coches y la mecánica rápida, este negocio familiar, fundado por Julián Villaescusa Garrigós y actualmente dirigido por su hijo Julián, cumple este año su 70ºAniversario.
Neumáticos Julián nace como un pequeño taller de reparación de bicicletas y motociclos en 1951, hecho que lo convirtió en uno de los primeros talleres de reparación abiertos en la localidad. Pocos años después, en esa misma década, la llegada de Moto Vespa a la ciudad popularizó este taller entre los propietarios de estas y otras motocicletas, posicionándose como taller de referencia. Su propietario y fundador Julián Villaescusa Garrigós, fue además uno de los fundadores del Vespa Club de la ciudad.
El aumento de la actividad junto a la recuperación económica de la España de los años 60 y la democratización del automóvil fueron los factores clave para que esta pequeña empresa pasara de reparar bicicletas y motos a dar el salto al automóvil. Rápidamente, Neumáticos Julián comenzó a especializarse en la reparación y la venta de neumáticos y en 1965 se convirtió en el primer distribuidor oficial de la conocida marca francesa Michelín en la zona.
Este suceso se popularizó rápidamente entre los habitantes de la ciudad y el taller, ya en aquel entonces ubicado junto a la Plaza de Toros de Elda, pasó a llamarse “Servicios Michelín”; un nombre con el que ya han crecido dos generaciones y que aún sigue vigente en la actualidad.
En 1999 la empresa pasó a manos de su hijo Julián Villaescusa y hoy se dedica principalmente a la mecánica rápida como los cambios de aceite y filtros, la reparación de amortiguadores, el equilibrado de las ruedas o los alineados de dirección.
En la actualidad, y tras 70 años desde su fundación, es un negocio pequeño que cuenta únicamente con dos trabajadores y que no puede competir con las grandes superficies y con la venta de neumáticos a través de Internet. Sin embargo, la confianza generada durante tantos años hace que esta pequeña empresa continúe teniendo clientes y vida. “El factor principal es la cercanía del negocio y la buena reputación del local”, afirma Julián Villaescusa.
El haber estado “desde siempre” y haber generado confianza en los clientes son algunos de los factores que Julián destaca como los elementos que hacen que el taller siga abierto a día de hoy, a pesar de la dificultad de tener que competir con las grandes naves. También el hecho de que todavía mantengan formas tradicionales de hacer las cosas. El taller, que a día de doy es uno de los pocos que siguen en España “recauchutando” neumáticos es, según el propietario, una técnica bastante más duradera que las reparaciones modernas. “Muchos vienen porque se fían de que no les vamos a engañar y vamos a arreglarles su neumático en vez de hacerle comprarse uno nuevo”, añade Julián Villaescusa.
(Julián Villaescusa realizando labores de mecánica en el taller/ Foto por Julián Villaescusa)
“Cada vez hay más clientes jóvenes que llegan motivados por la cercanía, la confianza y quizá la ubicación del taller. O porque sus padres u abuelos nos recomiendan”, apunta Julián Villaescusa, quién también ha destacado que el perfil del cliente ha cambiado mucho en la empresa en los últimos años. Tradicionalmente, los clientes han sido personas de mediana edad, con un alto poder adquisitivo que querían exclusividad a la hora de tratar su vehículo. Pero con el tiempo, el tipo de cliente ha ido “cambiando cada vez más”, señala.
Además, este año en el que la empresa cumple 70 años, su propietario ha querido celebrarlo con la renovación total de la fachada del edificio de la mano del artista Antonyo Marest. La obra, que consiste en un sinfín de formas y figuras geométricas pintadas sobre blanco y negro, ha suscitado aún más el interés por esta pequeña empresa que ya tiene siete décadas de recorrido.
Para Julián, lo más importante de su empresa es que ha sabido mantenerse y adaptarse a pesar de la gran competencia y duras crisis económicas y que “mantiene los valores tradicionales desde su fundación”. Y aunque no sabemos si la empresa conseguirá o no seguir de la mano de una tercera generación, Neumáticos Julián cumple 70 años con el mismo espíritu de profesionalidad y cercanía que el día de su inauguración.
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